El “lifelong learning” como lo conocemos en español “aprendizaje continuo”, es la búsqueda constante, voluntaria y automotivada de conocimientos nuevos; o actualizar los que ya poseemos. Recientemente, estudios han demostrado que el aprendizaje no está ni puede estar confinado al aula de clases, el aprendizaje y la adquisición de conocimientos deben ir más allá. Los conocimientos se adquieren a través de la vida y en cualquier situación, la clave está en saber convertir estos nuevos conocimientos en habilidades, saber aplicarlos no solo en nuestra vida personal sino también en el ámbito profesional.

¿Sabías que según el Foro Económico Mundial se estima que hasta el 65% de los niños que están ingresando en este momento a la escuela primaria van a trabajar en puestos que aún no existen?

Pues así es, recuerda que hace algunos años puestos como “desarrollador de aplicaciones” o “community manager” no existían, es ahí donde puedes observar la importancia que tiene para las personas mantenerse en aprendizaje continuo.

Con la rapidez con la que está avanzando la tecnología y el dinamismo de la sociedad, estar en continuo aprendizaje se ha vuelto obligatorio. Mejorar y desarrollar nuevas habilidades es crucial para sobrevivir en el mundo moderno.

Asimismo, podemos darnos cuenta porqué es un trabajo voluntario y automotivado. No todos tenemos la misma apertura para los cambios y sobre todo cuando son cambios que se dan en un periodo de tiempo muy corto. Las empresas cumplen un rol fundamental dentro de la cultura del aprendizaje ya que es en ellas donde las personas pasan la mayoría del tiempo y son el espacio donde continúan desarrollando, tanto sus habilidades duras como blandas; la oficina es el espacio que para muchos sirve de aula de clases.

Las compañías que deseen mantenerse y lograr el éxito necesitan adaptarse a un mercado cada vez más dinámico y que está en continua transformación. La única manera de conseguirlo es a través de los empleados, puesto que son ellos el principal pilar de la compañía, mientras que, a su vez, los empleados deben desarrollar la capacidad de aprender de manera constante y permanente.

Existen estrategias que ayudan a las empresas y sus empleados a enfrentar este reto, una de ellas que realmente funciona es incentivar el aprendizaje social. 20% del aprendizaje se da a través de nuestras relaciones con los demás. Las personas aprenden más y mejor cuando están acompañados. Las empresas pueden crear pequeños grupos de aprendizaje para los trabajadores, donde los empleados se sientan libres de compartir sus conocimientos.

Existe una estrategia que muchas empresas han dejado de lado, pero que puede ser realmente importante y de ayuda: rotación de puesto, así es, cambiar de puesto de trabajo puede ser beneficioso para el empleado, favorece al aprendizaje de nuevas tareas, un nuevo entorno y cambio de rutina.

De igual manera, la empresa debe ofrecer diferentes formas de entrenamiento. No todos aprendemos de la misma manera por lo que este punto es muy importante, diversificar el entrenamiento de la compañía incentiva el aprendizaje de todos, puede ser a través de un campus virtual, conferencias, etc. Lo ideal es que dentro del entrenamiento que proporcione la empresa haya espacio para la individualidad y autonomía del empleado.

Cada vez más la empresa y los empleados deben trabajar de la mano para beneficio de ambos.

“Cualquiera que para de aprender se hace viejo, tanto si tiene 20 como 80 años. Cualquiera que sigue aprendiendo permanece joven. Esta es la grandeza de la vida.” Henry Ford.

-Desirée Zambrano

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