La tecnología ha traído consigo muchos avances para la sociedad que nunca pensamos que ocurrirían. Ha avanzado tan rápidamente que es bastante complicado mantenerse al día con las actualizaciones tecnológicas; y la educación no es la excepción.

Los métodos de enseñanza que existen hoy en día, han cambiado por completo la manera de dar clases y de aprender. Ahora todos podemos aprender cosas nuevas todos los días, ¡y no solo los niños! Además, no es necesario que las personas se encuentren dentro de un salón de clases y escuchen al profesor hablar por un largo rato. Las cosas han cambiado, y ahora cualquier persona que domine algún tema o actividad específica puede compartir sus conocimientos con quien esté interesado. Asimismo, la formación puede ser de forma online, a través del internet, en escuelas y aulas de clase virtuales.

¿Alguna vez te imaginaste que todo esto pudiese pasar? ¿Que la forma de aprender cambiaría de manera tan drástica? Ahora que sucedió, es momento de adaptarnos. La educación debería ser la primera en adaptarse a la tecnología. Gracias a esta, los límites del aprendizaje se han expandido considerablemente. Las barreras (tanto lingüísticas, religiosas, raciales, sociales, etc) han sido derrumbadas poco a poco, permitiendo así que todo tipo de persona pueda formarse, sin importar quién sea, dónde se encuentre, o cuál sea su oficio.

Pero, ¿qué tanto debemos ligar la educación con la tecnología? Muchos consideran que no es correcta la aproximación que el hombre le está dando al uso de la tecnología a la hora de aprender. Señalan que el proceso educativo deja de ser humano,  y pasa a ser algo mecánico, casi robotizado. También expresan que las formas no tradicionales de enseñar no son apropiadas por el simple hecho de no tener un profesor delante de ti, con una pizarra a su lado.

Comprender que la tecnología no llegó para invadir, si no para complementar, es el primer paso para avanzar hacia un futuro mucho más evolucionado.

La idea es utilizar estas herramientas como un vehículo para recorrer largos caminos y democratizar la educación. Esto útlimo se refiere a que cualquiera pueda tener acceso a la misma, sin importar sus condiciones. Ésta es la meta, lograr que todas las personas se eduquen en cualquier tipo de ambiente, que su sed de conocer no sea detenida por factores superficiales, como no tener dinero para costear un año escolar o no poseer los medios de transporte para asistir a sus clases.

Sabemos que no podemos predecir el futuro, y no existe manera de saber qué pasará más adelante, por lo que debemos aprovechar el presente y utilizar las herramientas que nos brinda la tecnología para construir la mejor base educativa de la historia.

-Cristina Gómez

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