Una persona innovadora, es aquella que no solo es capaz de generar nuevas ideas sino que trabaja activamente en convertir esas ideas en acciones y hechos.  Adam Grant, en su charla TED titulada “The surprising habits of original thinkers”, cuenta a través de sus experiencias los hábitos que ha observado en las personas creativas, innovadoras y los que él llama “pensadores originales”.

Una de las primeras cosas que notó en estas personas, es que la gran mayoría se toma el tiempo que desean para realizar las cosas, es decir, tienden a la procrastinación.

¿Procrastinar funciona?

Para Adam, procrastinar puede ser, simplemente, otra manera de pensar. Durante la investigación que realizaba para su libro se dio cuenta que, muchos de los grandes pensadores originales eran, también, grandes procrastinadores. Por ejemplo, Leonardo Da Vinci, a quien le tomó 16 años terminar su cuadro más famoso “La Mona Lisa”.

Esto responde a que, aún cuando estamos ociosos nuestro cerebro, inconscientemente, sigue trabajando en torno a nuestra problemática o idea y procrastinar nos da tiempo de pensar en diversas soluciones de manera creativa e innovadora, es por eso que tus mejores ideas pueden surgir en momentos de ocio.

Otra característica de los innovadores es cómo manejan el miedo y las dudas. Para muchos de nosotros, nuestro proceso creativo puede pasar, rápidamente, del positivismo a la negatividad y nos estancamos ahí, no solo eso sino que, además de dudar de nuestras ideas, dudamos de nosotros mismos. Lo que diferencia a los innovadores de los demás es la capacidad de ser proactivo, no quedarse estancado en la auto duda y de alguna manera, ser sus propios coach motivacionales.

Los innovadores o pensadores originales, le temen más a rendirse sin haberlo intentado que al fracaso en sí. Se puede tomar de ejemplo a Elon Musk, creador de Tesla, quien dudó del éxito de Tesla durante todo el proceso de creación y cuando se le preguntó sobre esto su respuesta fue “era muy importante como para no intentarlo”. Seguramente, te arrepientes más de lo que no intentaste que de tus fracasos.

¿Sabías que 85% de las personas prefieren quedarse calladas que compartir sus ideas, no por falta de ellas sino por miedo a que sea mala?

No temas compartir tus ideas con el mundo, los innovadores son los que tienen mayor cantidad de malas ideas y la mayor cantidad de fracasos, pero también son ellos quienes se atreven a alcanzar el éxito sin importar cuantas veces fracasen.

Para ser innovador no necesitas ser el primero, necesitas saber que hacerlo a tu ritmo no está mal, aceptar el miedo y las dudas como parte del proceso y superarlos. Tener malas ideas está bien y es necesario compartirlas porque de ellas puede surgir una muy buena y lo más importante, nunca aceptes lo que ya está establecido, busca siempre mejorar.

– Desiree Zambrano

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