En un mundo que en el cual, históricamente, la mujer no ha tenido mayor representación en la fuerza laboral tener éxito como mujer en este ámbito puede ser difícil, sin embargo algunas mujeres lo han logrado.

Las mujeres, actualmente, representan el 46% de la fuerza laboral en los Estados Unidos, lo que representa casi la mitad, no obstante, no tienen las mismas oportunidades; según un estudio realizado por Catalyst, en el cual se usó como base las 500 compañías que integran el índice S&P, mientras más alto sea el cargo menos mujeres encontrarás. 

En los últimos 5 años se han visto cambios en el mercado como por ejemplo, el hecho de que existen grandes empresas fundadas y dirigidas por mujeres, pero aún cuando las mujeres representan casi la mitad de la fuerza laboral no es igual en cuanto a altos cargos, esto puede deberse a que es un problema que empieza desde muy temprano en la carrera de toda mujer. La empresa Mckinsey&Company realizaron un estudio en el cual indican que de cada 100 hombres que son contratados o ascendidos como gerentes hay 72 mujeres ascendiendo a un puesto como gerente (esta brecha es aún más amplia para mujeres latinas o de color). 

En este estudio se señala que existe lo que ellos denominan un “peldaño roto” en el sistema lo que no le permite a la mujer avanzar a la par que el hombre. Los investigadores explican que ya que la mayoría de los gerentes son hombres hay menos mujeres que puedan ascender a cargos superiores al de gerente y es esta la razón por la cual se encuentran menos mujeres a medida que se va a avanzando en los cargos.

La razón de este fallo en el sistema puede deberse a diferentes variables y se le conoce con la expresión “glass ceiling” o “techo de vidrio”, se le da este nombre a todas aquellas variables invisibles que hacen que sea imposible o complicado para las mujeres subir de escalón en la escalera corporativa. 

La mayoría de las mujeres no están conscientes de la existencia de esta desventaja hasta que se enfrentan a ella, según distintos estudios en las empresas no se llevan a cabo prácticas explícitas de discriminación contra la mujer es por esto que a estas variables se les llama “techo de vidrio” ya que son invisibles pero están ahí y son reales, existen incluso en empresas con prácticas y políticas explícitas en apoyo a la mujer. Gerentes Recursos Humanos (RRHH), líderes de equipos y otros altos cargos consideran que no existen suficientes mujeres calificadas y que además los hombres y las mujeres son evaluadas de distinta manera.

El estudio realizado por Mckinsey&Company sugiere 5 soluciones que las empresas pueden poner en práctica para empezar a solucionar esta disparidad existente entre hombre y mujer en el espacio laboral:

  1. Establecer una meta correspondiente al número de mujeres ascendidas a puesto de gerencia.
  2. Considerar a un grupo diverso de candidatos para las distintos puestos de trabajos
  3. Hacer que los gerentes encargados de las contrataciones pasen por un proceso de  entrenamiento que les enseñe a ser imparcial. 
  4. Establecer un proceso claro de contratación y ascenso para evitar sesgos.
  5. La quinta solución que se propone en el estudio va muy relacionada a una de las razones que dieron los gerentes de RRHH: no hay suficiente mujeres preparadas. En el estudio se explica que el espacio laboral no es el único espacio en el que la mujer enfrenta desventajas por lo que se hace necesario que las empresas le ofrezcan a las mujeres y hombres entrenamiento de liderazgo por igual, permitirles la oportunidad de acceder a tareas de alto perfil. 

 Se estima que aplicando estas prácticas la equidad de género en el ámbito laboral puede hacerse realidad en los próximos 5 años. 

 

-Desirée Zambrano 

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