Hace no tanto tiempo, los maestros, profesores e instructores poseían el monopolio del conocimiento en sus campos del saber.

Pero ¿qué nos exige la actualidad a la hora de enseñar?

Especialmente, en un mundo en dónde la información está en todas partes. Más allá de una palabra, ¿qué significa realmente enseñar?

Le preguntamos a nuestros seguidores de Twitter y esto es lo que piensan:

enseñar

La respuesta es justo lo que esperábamos. La palabra enseñar puede tener muchos significados para distintas personas.

Enseñar, solía ser sinónimo de un profesor que pasaba todo lo que podía sobre un tema o que sencillamente exponía lo que sabía en palabras inentendibles.

Hoy en día, la historia es diferente, pues nadie posee tanta información como la que fácilmente se puede adquirir en los diferentes medios disponibles.

En este panorama, con una cantidad inmensa de información al alcance de la mano, ¿en dónde entra un docente?

Para saber más sobre este álgido tema sobre los profesores y su cabida en la nueva sociedad de la información, debes leer esto:

A todos los profesores, con cariño

El proceso real de enseñar puede estar definido de muchas maneras y no necesariamente está relacionado con esta imagen del profesor que solo transmite información. Lo que realmente importa es lo que quieras ser como profesor y lo que necesitas como estudiante.

Pregúntate: ¿Soy el tipo de profesor que dice o que pregunta? ¿Quiero que mis estudiantes repitan o que creen? ¿Quizá eres un poco de ambos?

Y cuando aprendes, ¿eres el tipo de persona que aprende de leer? ¿De sólo escuchar? ¿De explicar? ¿De probar? ¿De qué tipo de profesores te gustaría aprender?

Quizás sabes en dónde estás o quizás no. Lo realmente importante es a dónde quieres ir.

Antes de empezar a convertirte en el profesor que quieres llegar a ser es importante que tengas presente que enseñar no siempre resulta en el aprendizaje de otros. Y al contrario, aprender no siempre se logra cuando alguien más te enseña.

Es por esto que nos surge la duda: ¿en qué se diferencia el proceso de enseñar del proceso de aprender? Si muchas veces aprendemos a través de nuestras experiencias propias, ¿que ha hecho pensar que sólo pueden los eruditos y los expertos enseñar? ¿Cómo funcionan estos factores en el aprendizaje de los autodidactas?

Muchas preguntas y muchas respuestas. Más aun, muchas respuestas correctas. Ese es el meollo del asunto, cuando hablamos de enseñar y aprender no hay una fórmula correcta, pero sí hay ciertas verdades aceptadas en cuanto a lo que hoy se considera aprender.

Entonces, ¿la era de enseñar ha terminado?

Esto dependerá de cual sea tu definición de enseñar. Si quieres exponer lo que sabes y transmitir información, entonces ¡sí, ha terminado!

Si comprendes que se aprende solo 10% de lo que se escucha, un 20% de lo que vemos y un 70-80% de lo que se hace. Por favor ¡continúa enseñando!

Enseñar es sobre aprender

¿Cómo se aprende? Esta es la pregunta de la que todo profesor debe partir y sólo contestándola puede intentar enseñar.

Realmente necesitamos de aquellos profesores que quieran ofrecer a los estudiantes los retos que puedan llevarlos al aprendizaje. Aquellos que puedan estimularlos y crear un ambiente de aprendizaje, en donde las oportunidades de aprender sean infinitas.

Es por ello, que buscamos profesores que sepan que todo gira alrededor del aprendizaje y no de nosotros como maestros.

¿Cómo comenzar a ofrecer oportunidades de aprendizaje y ser el profesor que necesitamos?

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Ponte en los zapatos del estudiante:

Pregúntate cómo te gustaría ser tratado por un profesor. Cómo aprendes mejor. Qué te gustaría hacer con los conocimientos de tu curso. Luego ofrécele a tus estudiantes la experiencia que crees que tú mismo mereces.

Enseña para la incertidumbre:

Olvida las respuestas correctas. Sal de los laboratorios estériles. Piensa en complementarte con otras áreas del conocimiento. Solemos querer enseñar las respuestas a nuestros estudiantes, pero ellos enfrentarán un mundo en donde no hay respuestas. Después de todo, la vida consiste en futuro incierto, situaciones no resueltas, múltiples factores, y decisiones no racionales ante las cuales reaccionar.

Empodera estudiantes:

No solo es enfocar el curso en ellos, sino darles la oportunidad de crear, de resolver, de cuestionar. Y sobre todo, ofrecerles un aprendizaje y un conocimiento que les sea realmente útil, preferiblemente aplicable. No olvides pedirles que enseñen algo al resto del curso o que decidan sobre los tópicos sobre los que deseen aprender.

Considera la evaluación como una herramienta de aprendizaje:

La evaluación es parte del proceso de aprendizaje. Si quieres embarcarte en nuestro paso al futuro y ser el docente que necesitamos, olvídate de juzgar y comienza a hacer preguntas y generar actividades que ayuden a los demás a aprender e invítalos a investigar mucho más sobre el tema.

Define y responde a objetivos y propósito claros:

Esto guiará tu proceso, el de tus estudiantes y les permitirá compartir un camino claro. Leer esto, te será de gran ayuda: Cómo plantear los objetivos de tu curso.

Sigue aprendiendo, mejórate, pide (y acepta) críticas constantes.

Como docentes debemos recordar que ofrecemos un servicio, no solo a estudiantes sino a la sociedad. Es por ello, que debemos mejorar constantemente. Entendiendo que si nadie aprende gracias a nosotros, entonces no estamos enseñando realmente.

¿La era de enseñar ha terminado?

Quizá no, quizá podamos rescatar nuestra especie. Pero para ello, debemos evolucionar.

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